Edición 8 de Diciembre, 2.006

jueves, enero 11, 2007

FUEGOS ARTIFICIALES, ARTE Y ESPECTÁCULO SEGURO.

Editorial por: Cristhian David Torres Rodríguez.
cdtrnews@gmail.com

"Ningún espectáculo emociona tanto a las multitudes como el luminoso despliegue de fuegos artificiales al final de una gran celebración”.
Albert Einstein
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En diciembre es normal encontrar juegos pirotécnicos en las plazas públicas, centros comerciales o cualquier espacio que lo permita para festejar desde el día de las velitas, las novenas, la navidad y hasta el año nuevo, eso sin contar carnavales o ferias y fiestas de cualquier población en cualquier fecha del año.

“La pólvora… es una tradición que pasa de abuelos a padres, hijos a nietos… que con el correr de los años se mantiene o se va innovando con el fin de brindar espectáculos que son dignos de admirar y aplaudir” según Arnulfo Torres Romero coordinador de eventos de Industria Pirotécnica Carnaval y Noches de Colombia.

Los fuegos de artificio no son peligrosos se si deja esta responsabilidad a los profesionales que saben manipular estos productos y desde luego a las empresas legalmente constituidas, son peligrosos cuando un inexperto, un hijo y hasta un borracho quieren encender sin precaución alguna, ni distancia correcta.

La pólvora tampoco es lo que los medios de comunicación dicen sobre ella, estos por lo general siembran terrorismo en los pabellones de quemados de los distintos hospitales, la cifra de quemados es falsa, dos ejemplos claros son los siguientes:

El primero, RCN televisión en una nota en vivo de hace dos diciembres a cargo de Vicky Dávila quien se dirigió al hospital Simón Bolívar al norte de Bogotá a buscar lo que nunca encontró. Preguntó de manera insistente a muchos pacientes ¿Usted como se quemó? Entre los entrevistados variaron las respuestas entre “me electrocuté”, “Fue con una olla caliente”, “La plancha me quemó”, “Estaba en un poste y sufrí la descarga” al final la periodista se sonrojó al no encontrar ningún quemado con pólvora, no supo que decir y cerró el reportaje con una barrabasada, y todo esto en vivo.

El segundo ejemplo lo merece Caracol televisión en una nota pasajera y sin sentido transmitida el primero de diciembre del presente año, el reportero (con cara de pasante) se encontraba al sur de Barranquilla, muy amable quiso prevenir a las personas de abstenerse de utilizar la pólvora, lo curioso fue que su nota trataba de un niño que se electrocutó conectando las luces de navidad, al parecer por un corto circuito que hubo en su casa, lo anterior no tiene nada que ver con la pólvora. Por lo anterior NUEVA-ESPECIE invita a no creer todo lo que se dice en los medios y mucho menos sus cifras.

Por otra parte hay que decir que estos eventos luminosos cuentan con un respaldo logístico muy profesional, en las ciudades principales las máquinas de bomberos son llevadas a los espectáculos por si llegase a suceder algo, que hasta ahora nunca ha sucedido. Las industrias pirotécnicas legales pagan un impuesto para que las máquinas del cuerpo oficial de bomberos hagan presencia y a eso adicionen la fuerza pública que ayuda en cierta forma en la logística.

Sólo resta comentar que la pólvora es un arte con muchos años de historia, “ese trabajo es como el de los artistas, el mejor pago es el que se recibe del público con los aplausos y las voces sorprendidas en eco” dijo Torres Romero a NUEVA-ESPECIE.


Fotografías: Archivo de Industria Pirotécnica Carnaval / Noches de Colombia.